martes, 14 de abril de 2015

¿Quién pidió cordales?

Hace un par de semana un leve dolor se apoderó de uno de mis dientes. Poco a poco, no era leve y no era sólo en uno de mis dientes sino en toda la parte derecha de mi boca. Fui al odontólogo y el diagnóstico fue que mis hermosas y útiles cordales (espero que entiendan el sarcasmo) estaban ladeadas y ejerciendo presión sobre el resto de mis dientes. Llevaba años temiendo a que este momento llegara. Todos me hablaban de que el dolor era insoportable, que la extracción no era nada agradable, y que después del procedimiento quedaría inservible. Bueno, no inservible, pero exageraban en cuanto al dolor, los cuidados, y que no podría hacer muchas cosas como comer. Sí, comer. Y yo por supuesto me asusté (eso se me da muy fácil).

La preocupación seguía allí pero antes tenía que resolver algo importante: el dinero. Para alguien que está haciendo una pasantía en un país extranjero es muy difícil ahorrar porque el ingreso es sólo suficiente para gastos básicos, y si sabes manejar tu dinero, para salir con tus amigos e incluso viajar (en un país como India donde todo es extremadamente barato). Pero en este caso el dinero que necesitaba era el equivalente a dos meses de salario, porque además de las dos extracciones que me debía hacer también tenía que hacer algo por un viejo problema que tenía. (En realidad con este dinero podría hacer entre 5 y 8 viajes de 3 días en India).

En el camino a casa pensaba qué haría, cuando de repente recordé que tengo un seguro internacional. Corrí a casa y busqué los documentos que no había visto desde cuando preparaba mi viaje de Colombia a India. Ingresé a la página web de mi seguro y hablé con alguien cuyo nombre era Diego. Por alguna razón hice la tonta pregunta de si debía hablar en español o inglés. Era en español por supuesto. Le expliqué mi problema y me dijo que abrirían mi caso y a la mañana siguiente alguien en India me contactaría por teléfono dado que ya era tarde, alrededor de 9 de la noche. Con esa información, cerré mi computador y me disponía a dormir. A las 10.30 p.m. aproximadamente recibí una llamada de un número indio, generalmente no contesto porque son llamadas spam. Sin embargo decidí contestar, era el contacto en India de mi seguro internacional. La cita la tenía para el  día siguiente.

Debo decir que mi seguro ha estado super pendiente durante el proceso. Siempre recibo llamadas de argentinos (que asumo trabajan en el call center para hispano hablantes) preguntándome si todo está bien y si he recibido la información pertinente de la oficina en India quienes también me llaman frecuentemente para decirme que ya fijaron una cita con el hospital de quienes también recibo una llamada para reconfirmar la cita. Así que siempre que recibo llamadas de los argentinos espero la de los indios y después la del hospital. O viceversa, hospital-indios-argentinos.

Ya finalmente hice las dos extracciones. La recuperación no fue tan grave como todos me decían. De hecho después de la primera extracción (porque la hice en dos sesiones) fui a casa directo a trabajar y al día siguiente estaba en la oficina. Eso sí, hablando entre dientes así que más de uno que no sabía pensó que yo estaba rabiosa. Incluso un conductor de autorickshaw me dijo: "Ma'am, you angry / Señora, usted rabiosa". Lo único malo: dos sábados seguidos tirada en la cama con hielo en mi cara y comiendo sólo líquidos. Ahora sólo queda esperar a que llegue el momento de extraer las otras dos cordales. Sí, toca pasar otra vez por lo mismo.

martes, 10 de marzo de 2015

Holi: Festival de Colores

El pasado 6 de marzo se celebró Holi, uno de los festivales más grandes e importantes del hinduismo. Muchos lo conocen como el festival de colores y lo único que saben es que las personas juegan con polvos de colores y globos llenos de agua. Al final del día todo es una fiesta pero pocos saben por qué.

La fecha para Holi es definida de acuerdo al calendario lunar. Es considerado como una festividad que celebra el triunfo del bien sobre el mal, el inicio de la primavera y el fin del invierno, e incluso el comienzo del nuevo año. Además, es considerado como un día para terminar peleas, discusiones, olvidar y perdonar.

Hay múltiples leyendas detrás de esta fecha. La principal cuenta que había un rey llamado Hiranyakashyap (el rey del mal) quien se consideraba a sí mismo un dios y ordenó a todos a que lo veneraran sólo a él. Sin embargo su hijo Prahlad era fiel devoto del dios Vishnu (dios de la conservación). Debido a esto, Hiranyakashyap decidió matar a su hijo y para ello confabuló con su hermana Holika quien tenía el don de no morir. Holika tomó a Prahlad en su regazo y entró a una hoguera con él, pero la devoción de Prahlad hizo que el dios Vishnu lo salvara y Holika murió en la hoguera. A partir de allí, la noche anterior a Holi, una hoguera es encendida para recordar este episodio y recordar el triunfo del bien sobre el mal.

Tomada de http://matadornetwork.com/bnt/photo-essay-holi-the-wacky-hindu-festival-of-colors/

También hay una leyenda relacionada con el dios Krishna, quien es la octava reencarnación del dios Vishnu. Krishna le decía a su madre que su amada no le iba a corresponder debido a que la piel de Krishna era azul. Su madre al escuchar esto le sugiere que pinte de colores la cara de su amada y de sus amigos, de forma que nadie se fijara en su piel azul. Este juego de colores se convirtió en una tradición.

Sea cual sea la historia, lo cierto es que Holi se ha convertido en un festival que cautiva no sólo a hindúes sino a personas de todas las religiones y nacionalidades. Es un momento de celebración. Al final del día todos parecen un arco iris y el ambiente está lleno de alegría. Yo no fui ajena, celebré con extranjeros e indios en mi primer Holi en India, y sin duda es algo que te hace sentir renovado y lleno de felicidad.


En mi camino de regreso a casa, tomé el metro toda mojada y llena de colores. Por alguna extraña razón la gente estaba limpia (bueno, la verdad es que la gente celebra en la mañana pero yo celebre mañana y tarde). Todos me miraban raro y no se querían sentar al lado mío. Yo sólo me reía. ¡Que vean que yo sí me lo disfrute!

sábado, 28 de febrero de 2015

Idiomas en India: Aprendiendo a hablar hindi

Desde que llegué a India mis amigos me han hecho muchas preguntas sobre este país: los matrimonios, la comida, la higiene, la moneda. No me he atrevido a contestar algunas de sus preguntas porque prefiero informarme antes de escribir, no quiero caer en estereotipos o hablar de lo que no sé (aunque me disculpo de antemano si llego a hacerlo). Iré contestando estas preguntas poco a poco, así que para comenzar: idiomas en India.

En este país se hablan muchos idiomas. ¡Demasiados! Son tantos que no se tiene una cifra exacta. Los idiomas oficiales para el Gobierno y los asuntos administrativos son dos: inglés y hindi; la constitución reconoce 22 idiomas oficiales (Assamese, Bengail, Bodo, Dogri, Gujarati, Hindi, Kannada, Kashmiri, Konkani, Maithili, Malayalam, Manipuri, Marathi, Nepali, Oriya, Punjabi, Sanskrit, Santali, Sindhi, Tamil, Tegulu, Urdu) todos ellos hablados por más de un millón de personas a excepción del Sanskrit (sánscrito en español) que es una lengua muy antigua y de la cual proviene el hindi; además algunas fuentes hacen referencia a más de 1000 diferentes idiomas y dialectos que también se pueden encontrar en este país, otras afirman que son 780 y que alrededor de 250 idiomas se han perdido en los últimos 50 años, y es que no se puede esperar otra cosa sabiendo que aquí habitan 1.280 millones de habitantes aproximadamente (más de 28 veces la población de Colombia).

Estoy intentando aprender hindi (sí, sólo intentando porque lo único que puedo decir son elaboradas frases de una palabra). No juzguen, sé que llevo siete meses en estas tierras (el tiempo pasa volando) pero es que este idioma es muy complicado. Para comenzar: el alfabeto. Sólo lo miras y te dan ganas de llorar. Bueno, exagero un poco. Tienen 11 vocales que en el alfabeto se escriben de una manera pero cuando se incluyen en una palabra se escriben de otra. Luego hay 38 consonantes, éstas sí permanecen igual. Sin embargo, en algunos documentos afirman que son 14 vocales y alrededor de 50 consonantes. Esta información no la puedo corroborar con los indios porque ni ellos se saben todo su alfabeto. Y como si esto no fuera suficiente, todo se escribe en forma de garabatos que no tienen mayor sentido para un extranjero.





Debido a mi trabajo he tenido que aprender algunas cosas. Lo primero fueron los números porque esos también se escriben diferente. El 1 se escribe como 9, el 9 como una "E", aunque el 6 también se escribe como una "E" con una pequeña curvatura, el 7 se escribe como un 6, el 5 es una "y" cursiva y el 4 es un 8 sin completar. Yo mejor les dejo la imagen aquí abajito porque esto sonó como trabalenguas.

Esta es sólo una forma de escribir los números en hindi, porque algunos como el 9 se puede escribir también como "e" y "E".

Luego quise aprender el alfabeto y empecé a estudiar con una aplicación en el celular, aprendí a reconocer letras y unas pocas palabras pero para ser sincera, no he tenido disciplina. Puedo decir palabras como nahi/no, pata nahi/no sé, pachaas/cincuenta, yaar/amigo, kya?/¿qué?, entre otras muy básicas. Como pueden ver no uso su alfabeto, sino otra forma de escritura que se basa en la pronunciación.

Ayer le pedí a dos compañeras que me enseñaran los nombres con que se designan los integrantes de una familia y las relaciones entre ellos. A diferencia del español donde tenemos abuelo, abuela, tío, tía, primo, prima, cuñado, cuñada, y así con el resto, en hindi es una palabra para tu abuela por parte de mamá y otra para la mamá de tu papá, un nombre para los hermanos mayores y otro para los menores, así mismo para sus respectivas esposas, a tus sobrinos los llamas de una manera dependiendo si son hijos de tu hermano o de tu hermana. ¿Quieren que continúe?

En resumen, para decir lo que decimos en español con 18 palabras (incluyendo femenino y masculino) se necesitan 45 palabras en hindi (y eso que omití tatarabuelos, tío-abuelo, primo-segundo, etc). Además me encontré con algunas curiosidades como que al esposo de tu tía (hermana de tu papá) le dices "fufa", "sala" es una de las formas de decir cuñado, "mama" y "mami" son el hermano de tu mamá y su esposa respectivamente, y "nana" es el papá de tu mamá.

Ahora espero que me entiendan que siete meses no son nada. Tal vez al final de mi tiempo en India pueda decir "mi nombre es Nadine".

domingo, 22 de febrero de 2015

Mensajes en redes sociales

Las redes sociales pueden ser usadas para todo: charlas con amigos, encontrar gente con tus mismos intereses, compartir información, infinidades de cosas que quizás no podríamos imaginar. Actualmente me encuentro en búsqueda de apartamento, por lo que decidí recurrir a algunos grupos (específicamente en Facebook) para facilitar el proceso, además que eso de estar caminando para encontrar un lugar no me llama la atención y mi tiempo libre es limitado.

Un aviso normal que encuentras en estas páginas es: "Busco apartamento de dos habitaciones, semi o completamente amoblado, cerca de una estación de metro. Sin intermediarios." Minutos después empiezas a recibir un montón de mensajes, algunos útiles, otros de intermediarios (creí que había quedado claro que no quería intermediarios, sus comisiones son muy altas), y otras que no sé si reírme de ellas o molestarme porque hay personas que creen que uno es bobo. 

A continuación les mostraré algunos ejemplos. Son algunos de los mensajes que he recibido. Iremos del más sencillo al más... Mejor esperen a leerlo y ustedes mismos completarán la descripción:

- "Hey" / "Hola"

- "Hi there. Can we chat here or whatsapp to know each other more?" / "Hola. ¿Podemos chatear aquí o en whatsapp para conocernos mejor?"

- "Hi Nadine, how r u? Looking beautiful. Nice smile. / "Hola Nadine, ¿cómo estás? Te ves hermosa. Linda sonrisa."

- "Hi. Was looking your pics for last few mins... ur looking gorgeous in all... :)" / "Hola. Estaba viendo tus fotos durante los últimos minutos... te ves hermosa en todas... :)"

- "Nadineeeeee! Wow! I don't think I have ever seen someone look as beautiful as you look! Your beauty shines brighter than the sun, the moon, and all the stars in the universe together." / "Nadineeeeee! ¡Wow! ¡No creo que jamás haya visto alguien tan bella como tú! Tu belleza brilla más que el sol, la luna, y todas las estrellas en el universo.

Y la ganadora:
- "Hey, are you free to be a novel muse? Actually I'm a writer, I am looking for the muse for my next novel, the central character around whom the story revolves. Her life, her dreams, her struggles, her ambitions. I wanted it to be a stranger so that I don't have any preconceived notions. It's basically a romantic comedy novel. I believe in realistic writing. And feel that you'll be perfect for the part of lead protagonist female. It will be our story. I will be the male protagonist." / 
"Hola, ¿estás libre para ser mi musa? De hecho, soy un escritor, estoy buscando la musa para mi siguiente novela, el personaje central alrededor de quien se desarrolla la historia. Su vida, sus sueños, sus luchas, sus ambiciones. Quería una persona extraña ya que así no tengo ninguna idea preconcebida. Es básicamente una comedia romántica. Creo en el realismo al escribir. Siento que eres perfecta para ser la protagonista femenina. Será nuestra historia. Yo seré el protagonista masculino."

Como les decía, de todo hay en la viña del Señor. Entre otras cosas, esto me hizo revisar la privacidad de mi perfil de Facebook porque creía que sólo mis contactos podían ver mis fotos. Ustedes también revisen su configuración de privacidad porque esto no pasa sólo en India.

Namaste!

domingo, 25 de enero de 2015

Conociendo la India rural

Sacando cuentas en estos días me dí cuenta que llevo 100 días trabajando en un nuevo proyecto en la empresa, de esos, 50 estuve viajando a causa del trabajo, unos 17 días más por turismo y el resto me lo he pasado en Gurgaon y Delhi. Con estas sumas y restas entiendo por qué se me ha hecho tan difícil encontrar en India algo a lo que pueda llamar hogar. Bueno, eso entre otras cosas.

Debo decir que me desespera viajar tanto (nunca creí que diría eso), aunque hay que dejar claro que los viajes de trabajo son muy diferentes a los viajes de turismo. Sin embargo después recuerdo que soy una turista eterna en este país, así que comienzo a disfrutar todo.

He recorrido largas distancias (y sumado varios días) entre aviones, trenes y carros. He viajado a lugares a los que jamás habría ido por turismo. Incluso cuando le menciono a amigos indios (sí, se dice "indios" no "hindúes") que voy para lugares como Raigarh, Tamnar o Angul sus caras son de "¿eso dónde queda?"; yo orgullosa de saber algo de su país que ellos no, les digo el nombre del estado y en qué parte del país se encuentra (norte, sur, este, oeste).

La  mayor parte de los lugares a los que voy son pueblos muy pequeños, no hay lugares turísticos para visitar, y esa es la magia de estos viajes, que me permite ver el corazón de India, la India rural. He visto cómo las mujeres trabajan en construcción de casas, edificios o calles, trasportan la arena y piedras en baldes que llenan con su manos y que cargan sobre sus cabezas. También van a las pozas de agua, llenan los baldes con un sistema de bombeo manual y, al igual que la arena, lo cargan sobre sus cabezas.

Tomada de www.theguardian.com

En cuanto a los hombres en estos lugares, algunos visten pantalones pero muchos de ellos visten algo que a primera viste pensé que eran sábanas o una toalla. Es una tela que enrollan en la mitad de abajo de su cuerpo, puede ser corta y lucir como una falda o ser larga lo que les permite entrecruzarlas por las piernas. Puedes ver pequeños grupos de hombres conversando agachados a un costado de la carretera. En algunas ocasiones me he encontrado que hombres y mujeres agachados no están sólo descansando, sino haciendo sus necesidades a la luz del día y a la vista de quienes por allí crucen.

Tomada del blog "India a lo indio"

El estereotipo de que en India hay vacas en las calles no es tan cierto en las grandes ciudades (aunque sí  he visto un par) pero se puede ver mucho en ciudades más pequeñas y en pueblos. Creo que he visto más vacas que perros. En una ocasión iba viajando por carretera cuando de repente nos vimos rodeados de vacas. Eran más de veinte y estaban al frente, atrás, a lado y lado del carro. Me sentí en Cartagena cuando vas rodeado de motos.

Debido a que son zonas rurales, la agricultura es la principal actividad económica. Por eso también puedes ver los diferentes medios que usan para transportar los costales/bultos. Jamás he visto un medio de tracción animal, los animales siempre están descansando en la sombra o caminando por allí buscando comida. Lo que sí puedes ver son camiones que llenan con costales que superan en doble la altura del vehículo y que sobresalen a los costados, aún no sé cómo pueden acomodar todos esos bultos y lograr que ninguno se caiga. O también puedes ver a personas, hombres y mujeres, cargando sobre sus hombros o sus cabezas. Una forma interesante que he visto es una cadena que hacen con una motocicleta en frente y 3 o 4 bicicletas detrás; esto lo he visto especialmente en zonas de montañas, la moto es la que hala a las demás bicicletas que van atadas entre sí y están cargadas con bultos, y cada una de ellas tiene una persona para lograr mantener el equilibrio.

Tomada de www.jalopnik.com - La carga en este camión está mucho mejor organizada que la que vi durante mis viajes.

Durante mi último viaje noté que en muchos lugares habían avisos coloridos hechos a computador y de gran tamaño con fotos de 1 o 2 personas, algunas letras en hindi y un dibujo simple a blanco y negro que podía ser un vaso, unas gafas, una escoba o un tablero. Primero pensé que podría ser su forma para indicar algún tipo de negocio, pero los lugares donde estaban ubicados estos avisos no tenían cara de negocios, hasta que pregunté y me dijeron que las personas de las fotos son políticos y los dibujos a blanco y negro son los símbolos de los partidos políticos. Una escoba para limpiar la corrupción, gafas para ver con claridad, y no sé qué otras interpretaciones.

Símbolos de partidos políticos en India

Son tantas cosas que pueden parecer normales para ellos e incluso para mis compañeros de trabajo, pero para esta viajera que se sorprende fácil es una forma de ver y comprobar con sus ojos tantas cosas que ha escuchado de este lugar llamado India.

P.D. Soy el tipo de viajera que se concentra tanto en observar y analizar las cosas, que se olvida de tomar fotos o vídeos. Aún más si voy en un carro que va a 100 km/h a excepción de cuando las vacas nos hacen reducir la velocidad. Las fotos mostradas anteriormente no fueron tomadas por mí pero son lo más parecido a lo que vieron mis ojos.

miércoles, 7 de enero de 2015

De cómo casi pierdo mi vuelo

Esta mañana debía tomar un vuelo a las 6:55 a.m. Programé mi alarma a las 4:15 a.m., reservé el taxi a las 5:15, empaqué la noche anterior. Todo estaba perfectamente planeado. O eso creía.

Despertaba cada hora porque soñaba que se me había hecho tarde y perdía mi vuelo. Además que la gripa y mi querida nariz no me dejaban dormir bien. Sin embargo logré dormir un poco y a las 4:15 estaba de pie. Bueno, a las 4:20 cuando sonó mi segunda alarma. Está bien, a las 4.25 porque siempre queremos "5 minutos más". Me alisté rápido (con ese frío ¿quién no? Estábamos alrededor de 7°C) y esperé mi taxi.

EL TAXI

Siempre pido el taxi con la misma empresa. Tienen una aplicación móvil que me permite ver la posición en tiempo real del taxi, además el nombre del conductor y su número celular, puedo agregar un número de confianza al que le llegarán mensajes automáticamente cada 15 minutos informando mi posición durante el viaje (por seguridad), entre otras cosas. Revisé a las 5:00 a.m., el taxi estaba cerca. Revisé a las 5:10, seguía en el mismo lugar. 5:15 no se movía. Pensé que algo podría estar mal con el GPS, así que llamé. Celular apagado.

Pensé en cancelar el servicio y pedir otro taxi, pero a esa hora se demoraría mucho. Seguí insistiendo y finalmente pude comunicarme. O estaba muy dormido o andaba con guayabo. Decidí darle el beneficio de la duda. Finalmente llegó a las 5:35 a.m., pero no llegó frente a la casa donde vivo que queda en una esquina, sino a la siguiente esquina. Pensé "está bien, caminaré". El hombre iba super rápido y yo sólo rezaba que llegará sana y salva al aeropuerto. No tenía más opciones. Bajarme en la mitad de una autopista a las 5 y algo de la mañana no era una buena elección. 

Llegamos al aeropuerto en tiempo récord cuando de pronto veo una valla gigante que dice "Terminal 3" que corresponde a vuelos internacionales. Le digo (en un inglés sencillo porque él poco o nada de inglés) que voy para la "Terminal 1D", la de vuelos domésticos. Tuve que insistirle para que me creyera que esa era la terminal correcta. El problema es que en el aeropuerto de Delhi estas terminales están distantes una de las otras. Pero después de algunos minutos (y unos kilómetros de más en el taxímetro) pude llegar.

EL AEROPUERTO - PRIMERA PARTE

Cuando por fin llego, busco mi celular porque allí tengo mi pasabordo el cual debo presentar en la entrada junto con mi documento de identidad, que en el caso de un extranjero es el pasaporte. ¡Mi pasaporte! Se me había olvidado. Eran las 6:00 a.m. A esa hora debería estar entregando mi equipaje. Pensé en devolverme al apartamento a buscar el pasaporte pero no tenía tiempo suficiente (además que para ser sincera no tenía idea de dónde estaba). Recordé que tenía una copia de mi pasaporte y de la visa en mi cartera, así que pregunté al guardia de seguridad si podría viajar con eso. Me indicó que debía acercarme a una oficina para que verificaran mi identidad y ver si me dejaban viajar.

Llegué a la oficina, expliqué mi caso y cuando la persona está revisando los documentos me dice "Ma'am (Señora) usted viaja por otra aerolínea". Yo me había confundido. Ambas aerolíneas tenían una palabra en común en su nombre y el color azul. Le pedí disculpas y me dirigí a la oficina correcta. El reloj corría. Expliqué por enésima vez mi situación, el hombre revisaba pacientemente mis documentos y yo estaba desesperada. Finalmente tuve que pagar 50 rupias ($1.500 COP), me entregó un documento y me dijo que con eso podía viajar.

EL AEROPUERTO - SEGUNDA PARTE

Nuevamente me dirijo al guardia de seguridad, muestro mis documentos y me dejan ingresar. Me dirijo al counter para el check in pero hay una fila larga, por lo que le digo a uno del personal que me colabore porque iba a perder mi vuelo. Nos dirijimos a otro counter pero cuando llegamos nos dicen que no puedo abordar el avión porque el vuelo cerraba 45 minutos antes del despegue. En ese momento faltaban 35. Eran las 6:20 a.m. El hombre me dijo "Ma'am, lo siento, no puedo hacer nada". Le pedí que me ayudara, que era un viaje de trabajo y me podían despedir por eso (no era verdad que me iban a despedir, aunque probablemente yo tendría que costear el nuevo tiquete). Regresamos al counter e insisten en que no se pueden. Con lágrimas en los ojos (que se me da bien fácil) les digo que me ayuden, que debo viajar, es un viaje de trabajo. Después de rogarles finalmente me dieron mi pasabordo. Pero no podía entregar el equipaje. Les dije "No me importa, lo llevo en la cabina". Afortunadamente era pequeño.

Corrí, me salté toda la fila para el primer filtro de seguridad mientras decía "lo siento, lo siento, voy a perder mi vuelo". En el segundo filtro de seguridad pretendía hacer lo mismo pero me encontré con la compañera con la que iba a viajar y me dijo "cálmate, no vamos a perder el vuelo". Pasamos el segundo filtro de seguridad que demoró mil años (rayos X y detector de metales) porque aquí se toman su tiempo para todo. Corrimos a la puerta de embarque, número 19, mientras la señorita de la aerolínea llamaba con nombre propio a cada uno de los pasajeros faltantes porque iban a cerrar el vuelo. Por supuesto mi nombre estaba allí.

Por fin llegamos, abordamos el bus que nos condujo al avión y cuando me senté en esa silla tenía tanta adrenalina, desesperación, tantas emociones juntas que no podía tranquilizarme ni podía creer que lo había logrado. En ese momento pensé que me había despertado con el pie izquierdo por todo lo que me había pasado. Después me regañé y me dije "no Nadine, al contrario, te levantaste con el pie derecho porque a pesar de todos los obstáculos lo lograste". Finalmente caí rendida y dormí durante todo el vuelo.

Ahora escribo desde la habitación de mi hotel, pensando que para mi vuelo de regreso llegaré al aeropuerto con mínimo dos horas de anticipación. No quiero pasar por otra de estas travesías.

jueves, 1 de enero de 2015

Año Nuevo, Vida Nueva

"Año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán... con salud y con prosperidad"

Ayer 31 de diciembre estaba en la oficina pensando qué estarían haciendo en mi casa en Colombia, principalmente pensaba en la cena que prepararían. Mi mente estaba en Colombia y mi cuerpo estaba tecleando en el computador y descargando música colombiana para celebrar en la noche. Mientras escuchaba frases como "faltan cinco pa' las doce", "año nuevo, vida nueva" y "yo no olvido el año viejo" pensaba "no quiero llorar esta noche". Es mi primer año nuevo lejos de casa en mis 22 años.

Ya tenía planes. Me encontraría con algunos amigos para charlar, comer y compartir tragos sociales. Preparé mi playlist con canciones que encontré en la mañana en los Top 20 de las páginas web de emisoras colombianas, y por supuesto una que otra canción viejita porque siempre diremos "eso sí era música, no como las de ahora".

Durante todo el día fui un mar de emociones. Estaba ansiosa, asustada, nostálgica, feliz. ¡Todo! Muy diferente a mis compañeros en la oficina. En India, año nuevo no es gran cosa (pues al menos comparado con Colombia). Para la mayoría de los colombianos año nuevo es sinónimo de familia o de compartir con tus amigos cercanos. Todos preparamos la "pinta" (ropa) con la que recibiremos el año nuevo, las mujeres nos arreglamos el cabello y las uñas, sin importar si nos quedaremos en casa con nuestros padres. 

En India, por su parte, es una noche como cualquier otra para muchas personas. Aquí cuando preguntaba qué planes tenían para la noche, recibía respuestas como "dormir" o "no sé", y con su tono de voz y sus gestos te dabas cuenta que sólo era una noche más. Incluso muchas empresas trabajan 31 de diciembre y 1 de enero (afortunadamente en mi oficina nos dieron el día libre). Algunos me decían que la razón es porque en el calendario hindú el año nuevo no es el 31 de diciembre. Aunque ni ellos mismos saben cuándo es exactamente su año nuevo, sólo saben que es durante el primer semestre del año en el calendario gregoriano, ese que usamos la mayoría de los mortales.

Salí de la oficina y fui rumbo a encontrarme con mis amigos. Había mucho vino, pollo delicioso cocinado por el padre de uno de ellos - y que me supo a Colombia -, snacks, sombreros de navidad y hasta un sombrero de mariachi. Hablamos, reímos, las horas pasaron y llegó la medianoche. Hice sonar mis canciones colombianas, leí los mensajes de mi familia, y seguí disfrutando con mis amigos hasta que el cansancio no nos dejó más y quedamos dormidos. A las 10.30 a.m. desperté, era año nuevo en Colombia. Envié mensajes, notas de voz, y quedé rendida otra vez.

Quiero agradecer a las personas maravillosas con las que compartí mi última noche del 2014 y mi primer día del 2015. Me tuvieron riendo toda la noche, no tuve tiempo ni mente para entrar en nostalgia y pegarme la llorada (eso de llorar se me da super fácil). 

La canción dice "Año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán", pero yo la modificaría un poco. Mis días han sido muy alegres, mi 2014 fue un año con un torbellino de emociones y que me vio comenzar una nueva vida en un país muy lejano a mi hogar. Mis días seguirán siendo alegres. Al menos puedo decir que he comenzado con el pie derecho.

No puedo evitar cerrar con un mensaje cliché en esta época del año: esta es la primera página de mi libro de 365. ¡Bienvenido 2015!